HAY CIERTAS COSAS QUE UNA NO PUEDE
HACER DESCALZA
Margarita García Robayo
Rina, Julia, Miriam, Sofía, Susy, Diana, Beatriz, Mary y Lili: nueve mujeres, nueve formas de entender el mundo. Las historias encadenadas que componen
Hay ciertas cosas que una no puede hacer descalza peinan a contrapelo la literatura hecha para mujeres a fin de posicionarse como literatura hecha
por mujeres. Por mujeres que en su día a día tiñen lo cotidiano con los tonos del amor, del desamor,
de la pérdida, de la amistad, de la soledad, de la monotonía que se impone como marco salpicado con destellos de gracia. Y es que
Margarita García Robayo hace de su escritura un instrumento capaz de rastrear en los detalles mínimos aquello que sostiene el andamiaje
de un universo entero. Por eso sus personajes son tan vitales, tan orgánicos, tan afectadamente naturales. Por eso estas historias se sostienen en una prosa ágil y precisa, en sintonía con aquello que cada una de las mujeres le reclama a su relato, y que hace de este primer libro de la joven escritora colombiana una buena –y fresca– noticia en un mapa narrativo agotado por el hábito y la repetición.